

Ahora se aprecian en toda su amplitud las vigas y artesonado de medera de ambas plantas, incluido el interior del tejado con la ventana que proyectará la luz sobre la escalera y todo el hueco central de la casa.
Cualquiera que escucha estas mis instrucciones, y las practica, será semejante a un hombre cuerdo que fundó su casa sobre piedra: y cayeron las lluvias, y los ríos salieron de madre, y soplaron los vientos, y dieron con ímpetu contra la casa, más no fue destruida, porque estaba fundada sobre piedra... Mateo, 7, 24-25 (Epílogo del Sermón de la Montaña)
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